Una de las causas más comunes por las que un paciente llega a nuestra clínica demandando un tratamiento de ortodoncia es para solucionar un problema estético derivado de la malposición o apiñamiento en sus dientes.
Es comprensible que nuestra mayor preocupación se centre en cómo se ve de bonita nuestra sonrisa, pero la realidad es que esta malposición o apiñamiento de nuestros dientes es la causante de algunas de las enfermedades más comunes a nivel bucodental, como por ejemplo: la caries, la enfermedad periodontal y dificultad para llevar a cabo una correcta función masticatoria.

La ortodoncia es una especialidad de la Odontología que se basa en la corrección de la posición de los dientes en el hueso de la mandíbula o maxilar. También corrige la relación entre los huesos de maxilar y mandíbula.
La incorrecta alineación de los dientes en relación al maxilar o la mandíbula, la existencia de mordidas cruzadas o en definitiva maloclusiones, generan patologías como caries y enfermedad periodontal además de una tensión extra en los músculos de la masticación que hacen que nuestra articulación temporo-mandibular, la ATM, sufra, generando como ya hemos dicho en otras entradas de blog, dolor de cabeza, dolor de cervicales, dolor de oído e incluso de espalda.

Cuando hablamos de dientes mal posicionados, nos referimos a aquellos dientes que no están encajando de la manera correcta, que están rotados, que no tienen el suficiente espacio en el hueso de nuestra mandíbula o maxilar y se posicionan demasiado juntos causando apiñamiento dental o todo lo contrario, es decir, que existe mucho espacio entre un diente y otro. Todas estas maloclusiones y malposiciones le generan al paciente una baja autoestima. Algunas de estas malposiciones dentales generan alteraciones en la cara ya que pueden hacernos el rostro más alargado, puede ser que se desvíe hacia la derecha o la izquierda o que incluso proporcione la visión de cara corta.


Algo que explicamos siempre a nuestros pacientes es que la boca debe cerrar como una caja de zapatos, la tapa serían los dientes de arriba y éstos siempre deben cerrar por delante de los dientes inferiores.

Así pues, existen diferentes tipos de maloclusiones, puede ser que exista una mordida cruzada (que los dientes de arriba cierren por detrás de los de abajo), que haya una mordida abierta (que los dientes anteriores queden abiertos al cerrar con las muelas), puede ser que exista una sobremordida (que los dientes superiores al cerrar tapen en exceso a los dientes inferiores), una mordida cruzada anterior, (es decir que la mandíbula quede muy por delante del maxilar) o incluso puede ser que exista un resalte muy pronunciado (que los dientes anteriores superiores queden demasiado adelantados en relación a los dientes inferiores).  


Podemos decir pues que, la ortodoncia es la disciplina que se encargará de recuperar la correcta funcionalidad y relación entre todas las estructuras dentales y óseas generando un equilibrio entre dientes, huesos de maxilar y mandíbula y musculatura de la masticación.