Las manchas en los dientes son una de las causas bucodentales que más afectan a nivel estético a los pacientes, hay diferentes tipos de manchas, pueden presentarse desde la exfoliación del diente temporal, es decir, desde que aparece el diente permanente o bien aparecer con el paso del tiempo. Si las manchas aparecen con el paso del tiempo, estas tienen que ver con factores externos que se relacionan directamente con los hábitos y dieta que pueda presentar nuestrx paciente.

Pero no te preocupes, si es tu caso, sigue leyendo que te contaremos que posibles soluciones se le podrán dar a los diferentes tipos de manchas que pueden aparecer en los dientes.

Como comentaba anteriormente, existen diferentes tipos de manchas, para tener una visión más esquemática, las vamos a dividir en:
Manchas extrínsecas, es decir de fuera del diente.
Manchas intrínsecas, las que provienen de dentro del diente.

Manchas extrínsecas

Este tipo de manchas son las que aparecen en la superficie del diente, son los tipos de manchas más comunes y suelen ser en su gran mayoría manchas marrones o amarillentas. En las siguientes líneas os explico qué tipo de manchas dentales nos vamos a encontrar siempre que sean manchas extrínsecas, es decir que aparecen en la superficie del diente.

Manchas marrones:

Estas son producidas por hábitos como el consumo de tabaco. Fumar genera que productos como la nicotina hagan que nuestros dientes se amarilleen e incluso lleguen a tener manchas marrones, una vez que la mancha se ha establecido, es mucho más fácil que las tinciones se adhieran cada vez más rápido.
Otro factor importante en este tipo de manchas es el consumo de bebidas; el café, el té, la coca-cola o el vino tinto, entre otras, son bebidas que contienen gran cantidad de pigmentos que hacen que se adhieran de una manera más fácil a la superficie de nuestros dientes.

Manchas amarillas:

Que el diente se vea de color amarillo puede ser causa de hábitos alimenticios, por ejemplo, la ingesta de chocolate, cerezas, espinacas, junto con hábitos como fumar, beber mucho café, té o bebidas con pigmentación genera que nuestro esmalte vaya adquiriendo un color cada vez más amarillento.
Además de lo citado anteriormente, si no tenemos un hábito higiénico correcto, nuestros dientes empezarán a acumular placa bacteriana que rápidamente se convertirá en sarro. El sarro presenta un color amarillo o marrón y se adhiere a la superficie de los dientes que está en contacto íntimo con la encía, esto también provoca manchas marrones o amarillas que generan mal aspecto.