La fractura dental es una de las causas por emergencia más comunes por la que se acude
al dentista. Es habitual que sea una urgencia relacionada con los pequeños de la casa pero la realidad es que también es muy común entre la población adulta.

Dada la situación de los dientes en la boca, los más susceptibles de fracturarse son los incisivos centrales superiores, ya que sobresalen de la arcada. La rotura de las piezas dentales también llamadas “las paletas” suele ocurrir con mayor gravedad y frecuencia en pacientes que presentan problemas en la manera en la que sus dientes encajan, puesto que si los dientes del sector anterior están más adelantados, el impacto es mayor y la capacidad para reparar el diente se complica.

Aunque deseamos que no tengas que acudir al dentista porque sufras una fractura dental, te dejamos esta hoja de ruta por si has de recurrir a nuestros consejos en el caso de que se produzca este tipo de emergencia.

En este artículo vamos hablar de qué tipo de fracturas dentales nos podemos encontrar y cómo podemos reparar un diente dependiendo de si la rotura es leve o grave, pero antes de meternos de lleno en los pasos a seguir, es de vital importancia remarcar que el tiempo, en este tipo de situaciones, juega un papel clave.

En consecuencia, si se llevan a cabo los pasos establecidos, en un plazo corto de tiempo, el pronóstico para reparar un diente será más favorable.

Lo primero que debes hacer si tú o alguien de tu entorno sufre un traumatismo que provoca la fractura de una pieza dental, es mantener la calma, dado que es un tipo de urgencia muy escandalosa, pero no te preocupes, te ayudamos a saber reaccionar ante esta situación.

Cuando se te rompe un diente, lo primero que has de hacer es mantener la calma e intentar recoger el trozo de diente o la pieza dental que encuentres y guardarlos. Lo ideal es que el diente o trozo de diente pueda estar sumergido en suero o en su defecto, agua o leche.

En función de si se rompe solo un trozo de diente o se fractura por completo puedes hacer lo siguiente:

Si la rotura es parcial:

Se puede haber partido por la mitad o se puede haber fracturado solo una parte, si es esta la situación, sigue el primer paso arriba citado y aplica un poco de hielo en la zona para evitar la inflamación, acude al dentista para que te realicen un estudio y ver la viabilidad del tratamiento a realizar.

Aunque se trate de una fisura casi imperceptible, acude al dentista a realizarte una revisión porque aunque el diente no duela en el momento, los traumatismos son susceptibles de complicaciones con el paso de los días.

Si la rotura es total:

Este sería de las dos posibilidades, la más grave o sensible. Si la pieza dental se ha salido por completo de su alveolo, es decir, del espacio donde estaba anteriormente insertado, estamos frente a una avulsión dental. Lo ideal en esta situación sería lavar muy suavemente el diente con agua y sin manipular la raíz, volver a colocarlo en la cavidad de donde se ha caído.

Si realizar este tipo de maniobra se te hace muy angustioso, realiza el primer paso común a todos, (sumerge el diente en suero, agua o leche) y visita al dentista de manera urgente, en nuestra clínica dental te realizaremos un estudio completo del estado bucodental en el que te encuentras y realizaremos la actuación lo más rápido posible puesto que este tipo de maniobras hay que realizarlas en un período corto de tiempo para conseguir éxito en el tratamiento.

Es normal que no consigas seguir toda la hoja de ruta, no te preocupes, te lo resumimos: lo más importante ha de ser, recuperar el diente, mantenerlo sumergido y venir a vernos con carácter urgente. ¡Cuantos menos minutos pases sin la atención de tu dentista de confianza, más favorable será el pronóstico de esa pieza dental!